Promotores de Spyland sobre la Diputación General “más que un Gobierno, parece una empresa privada”

Mientras las Cortes, varios Consejeros y la ciudadanía desconocían el proyecto, aquí tienen al Consejero Aliaga (el serio) y al Senador Mur (el contentico) defendiendo el proyecto en Orlando. Fotografía tomada de la web www.parkothek.info. Los ciudadanos de a pie no sabemos, realmente, qué es lo que está sucediendo. No sabemos si este proyecto descabellado para Los Monegros es realmente un proyecto real (por mucho que surrealista) o simplemente una cortina de humo para justificar posteriormente proyectos algo más concretos, menos espectaculares pero quizás igual de suculentos para el promotor. Tal y como están las cosas, no es descartable que, mientras nos entretienen con 32 casinos, 70 hoteles, 5 parques temáticos y no se sabe cuantos conjuntos residenciales (que aunque no se nombren, haberlos haylos), algún grupo empresarial (de los que no celebran sus consejos de administración en discotecas o timbas de casino) esté planeando algún proyecto serio que, en comparación con este monstruo ficticio monegrino, se presente como la sostenibilidad misma. ¿Acaso no les parece, desde que se ha presentado este proyecto, que la Expo 2008, Puerto Venecia, Plaza o los campos de golf de María de Huerva son juegos de niños? Quizás la aspiración máxima es que los ciudadanos nos hagamos a la idea de que los límites pertenecen a un sistema político y económico ya caduco. Que en la nueva Era debemos estar preparados para todo: para la construcción máxima, para la destrucción máxima. Que el territorio es para quemarlo, para gastarlo, para comerlo.
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apudepa.blogia.com/2007/112101-promotores-de-spyland-sobre-la-dip
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Noviembre 21st, 2007 at 12:14 pm
PAN PARA HOY, HAMBRE PARA MAÑANA.
Un desarrollo sostenible es lento, pero eficaz y duradero, significa que los resultados se recogen en varias legislaturas y eso no interesa a los políticos que quieren todo rápido y que les permita salir en la foto para recoger los votos, la gloria y las comisiones. Los negocios rápidos, de macroestructuras millonarias, son más interesantes pues las comisiones son proporcionales a las inversiones conseguidas. Un macroproyecto de las características de Gran Scala tendría que pasar por un estudio serio y ponderado de 5 a 10 años, y nos lo quieren hacer comer con patatas antes de las elecciones, para dejarlo atadito. El megaproyecto es reflejo de la megalomanía circulante, 32 casinos, parece que no tenemos bastante con las mafias instaladas en nuestro país que queremos ponerles más carnaza para que estén más a gusto, por que no creo que los ciudadanos de a pie, con los sueldos medios que tenemos se vayan a dejar las perras y puedan mantener abiertos 32 casinos, amén del blanqueo delicatessen que se produzca a través de dichos centros “recreativosculturales” como intentan vendernos. Si el único que había, El Montesblancos, terminó como el rosario de la aurora y hubo que cerrarlo, qué decir de intentar convencernos de que sean rentables 32. ¿Qué decir de intentar cambiar la ley del juego, para convertirla en un largo chicle que se adapte a las propuestas del proyecto? ¿Qué futuro queremos dejarles a nuestros hijos? ¿Un Aragón casino de coge la pasta y corre, un Aragón en que se cambian las leyes para adaptarlas a los intereses económicos de unos cuantos…?
¿Con esa macroinversión por que no se centran en Siemens y en otras industrias que ya tienen trabajadores, las reflotan y permiten que el desarrollo sea equitativo y no exponencial para los que controlan los fondos? Pero APOSTAR POR empresas que hacen aguas no resulta atrayente para invertir grandes sumas y que queden jugosas comisiones en el camino.
El progreso interesa pero no a cualquier precio, no a costa de un territorio (los macroparques temáticos han demostrado su poca o escasa rentabilidad y tenemos casos bien cerca), no a costa de los fondos públicos de los aragoneses, no a costa de la ingenuidad de la gente de bien y la mentira de los chamarileros que viven de la engañifla con los sueños de gente crédula y bienintencionada. Hace tiempo nos reíamos de nosotros mismos en algunos chistes, se veía a Aragón, en un futuro no muy lejano, como un territorio despoblado, lleno de los purines catalanes y de casinos. Llegaba gente de fuera, porque aquí no había nadie, se jugaban las perras, dejaban sus residuos de todo tipo y se iban, porque tenían prisa o porque olía mal. Esto seguía vacío y el interés generado, el dinero producido se lo llevaban también…
Parece que el chiste se está convirtiendo en realidad, salvo que se centre el personal y con dos dedos de frente se encare el proyecto seriamente, sin mentiras, sin avaricia y pensando en el desarrollo sostenible de Aragón y no en los intereses personales de unos cuantos…
Que no nos cuenten cuentos para vendernos la moto…
Como decía Labordeta en su canción: “Vamos camino de nada…”
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