
Cuando he comentado a la gente que había hecho fotos a la palmera de Rivas (en el huerto de Navarro), su primera reacción ha sido ¿palmera…? ¿Qué palmera…?
Con más de un siglo de vida ha permanecido silenciosa a lo largo de tiempo, invisible para la mayoría de nosotros, tal vez porque siempre ha estado allí y porque como otras muchas cosas cotidianas, por muy extrañas que sean, a veces pasan desapercibidas.
Esta centenaria invitada, que quizás en otra vida hubiera sido testigo de batallas entre piratas y corsarios, ha toreado cierzos, aguantado tormentas, y sobre todo sequías…, pero su aparente frágil tronco ha sujetado con firmeza la corona de esta reina que sigue atenta desde la distancia, como el primer día.
Durante el recorrido me acompaña Nicolás, que amablemente me guía por los caminos que, un día algunos de críos me confiesan se perdieron, y que por fin me llevarán a la tan ansiada isla del tesoro.
En este viaje hacemos una breve parada en otro lugar con encanto, bajo un majestuoso laurel se esconde un mentidero desconocido por muchos, donde sólo se oye la voz de los más sabios.
Por fin llegamos a la X del mapa, bajo la palmera desenterramos el mito y os mostramos a todos su tesoro en imágenes.
ad-rivas.blogspot.com/2007/12/la-palmera-riverana.html
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