De quien se ríen
Siempre había pensado que la democracia servía para defender los derechos de las minorías, siempre había pensado que los gobernantes tenían el deber de preservar los derechos de todos los ciudadanos, por igual, sin diferencias, pero ya hace tiempo que dejé de pensar así y lo ocurrido la pasada semana en el pleno del ayuntamiento de Zaragoza, no solo confirma mi error, sino que lo eleva a confirmación: solo se gobierna para quien nos vota como máxima de los políticos.
Como decía, en el último pleno del ayuntamiento, hubo una intervención de una asociación que trabaja en defensa de la lengua aragonesa, pidiendo que se volviera a realizar una actividad que se dedicaba a la cultura netamente aragonesa y a su enseñanza, ya que según la señora concejala de cultura no se celebra, ni se celebrará, porque la cultura aragonesa no tiene porque diferenciarse con la cultura española y por lo tanto no se le da un tratamiento especial. Vamos, y dicho con todo respeto, que es lo mismo un danze que una sevillana. Ante la intervención de esta persona, que la hizo hablando en aragonés, lengua que tiene ochocientos años de antigüedad y es hablada por miles de personas en Aragón, la actitud de nuestros próceres fue variada: el representante de IU, se levanto y se fue, parece que defender la propia cultura no debe tener el mismo valor que defender la de los indios del Amazonas, por la que seguro se hubiera quedado e incuso aplaudido; los representantes del PP se reían entre dientes, como si lo que estuvieran oyendo fuera el habla de un cazurro, baturro, al que había que escuchar sin oír, condescendientes y humillantes: el Sr. Alcalde, con el Psoe detrás, hizo un alarde de actitud democrática, escucho y luego dejo claro que no iba a hacer nada por, ya no defender, respetar una cultura milenaria y hermosa que no va contra nadie y solo a favor de que no se muera aquello que nuestros antepasados crearon y cuidaron; y, por ultimo los representantes de Cha, callaron y ya se sabe que quien calla otorga y lo comprendo ya que ninguno de los que estaba presente conoce nuestra lengua, tal vez otras como el catalán o el francés, pero no el aragonés.
De quien se ríen nuestros políticos?. En esta ocasión de todos los que les han votado, sean quien sean y de todos los que, alguna vez, pensamos que los derechos de las minorías eran tan importantes y tan valiosos como los de las mayorías.
Pues señores, en Aragonés, hay palabras hermosas y dulces, “chemeco” “morisqueta”, “dulza” , “lamin” o “luita”, y tambien palabras hirientes, “carnuz”, “buco” o “somardon”. La ignorancia solo trae desprecio y muerte de las cosas, pero el aragonés, aunque a Uds. les pese, esta vivo y así seguirá mientras un solo aragonés siga “charrando” .
Araceli Cucalón Cases
Notificar sobre contenido inadecuado