Secuestro amigdalar
La amígdala es un centro de control emocional situado en nuestro cerebro que se encarga de disparar una serie de procesos autómaticos cuando percibimos un estímulo que nos informa de una situación de peligro.
Aproximadamente el 70% de los estímulos nos llegan a través de los ojos, le sigue el oído y luego el resto de sentidos. Normalmente esta información la recibe la región occipital que la envía a la corteza cerebral. En la corteza o córtex es donde se procesa la información y se toman las decisiones oportunas en cuanto a cómo actuar, actuar o no,… Pero si recibimos un estímulo considerado amenazante, la información es interceptada por la amígdala, con lo cual reaccionaremos involuntariamente y antes de poder pensarlo.
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