La tarde de la iguana

La otra tarde entré a un supermercado junto a mi garaje y veo a un tipo de unos sesenta años, mirada entre beatífica y pícara que se acerca al cuarto donde se viste y descansan las chicas del establecimiento. Desde la puerta, como un exhibicionista, les dice: a que no la tocáis. No os atrevéis… [...]
zaragozame.com/pedrofondevila/2008/04/29/9/
Notificar sobre contenido inadecuado


