Dhaulagiri, Domingo, 11 de Mayo de 2008

PASA EL TIEMPO, LENTO.
Sin duda alguna, el tiempo en Kathmandu tiene otra dimensión que en nuestra vida normal. Los dís son largos, eternos, agotadores. Hay que buscar entretenimientos para paliar esta situación, aunque la verdad sea dicha, no encontramos ninguno.
En un principio, el cambio del campo base por la ciudad nos hizo flotar en el aire. Los lujos y comodidades de nuestra temporal vida urbana, nos han hecho olvidar las penurias de las alturas.
Incluso hemos curado pequeñas dolencias que arrastrábamos y que son imposibles de curar en altura.


