Adiós a un amigo
Roberto Loaisiga se va. Vuelve a su querida Nicaragua. Hasta el último momento no ha dejado de sorprendernos la grandeza de su persona. Prueba de ello es la gran cantidad de amigos venidos de todas partes que hemos conocido durante el mes y pico en el que hemos compartido vida y proyectos. Algunos se han desplazado incluso desde Italia para darle un abrazo antes de embarcar hacia el otro lado del Atlántico. Han sido tantas las muestras de cariño de las que hemos sido testigos que, de alguna manera, sus ecos reconfortarán la sensación de ausencia que ya se filtra en nuestros corazones.
Entre los regalos que ha recibido, se lleva el libro de Gervasio Sánchez “Vidas minadas, diez años después”. Las colección de magníficas fotografías del gran periodista, los relatos de vidas truncadas que se sobreponen a la tragedia causada por la vileza y la crueldad de las guerras actuales y sus secuelas, serán para Roberto, él nos lo ha dicho, una fuente de energía e inspiración para continuar en la lucha.
Adiós, Roberto, te vas pero te quedas para siempre en nuestro cole.
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