Trasvase permanente o chanchullo económico (o las dos cosas)

En la línea de máxima claridad que tratamos de seguir siempre en este Blog, APUDEPA denuncia hoy, tras haber analizado la situación creada, que el trasvase del Ebro a Barcelona impuesto por el Gobierno de España y por la Generalitat de Cataluña con la anuencia del Gobierno de Aragón es o bien un proyecto de trasvase permanente o un chanchullo económico en toda regla. Veamos:
El Boletín Oficial del Estado de 22 de abril de 2008 (víspera del Día de Aragón, qué detalle) publicaba el Real Decreto-Ley 3/2008, de 21 de abril, “de medidas excepcionales y urgentes para garantizar el abastecimiento de poblaciones afectadas por la sequía en la provincia de Barcelona”. En el diccionario “Realidad/Eufemismos – Eufemismos/Realidad” hemos hallado que dicho Real Decreto se traduce como Real Decreto-Ley 3/2008 de Trasvase del Ebro a Barcelona.
Efectivamente, el decreto concibe la interconexión entre las cuencas del Ebro y del Ter-Llobregat (Cuencas internas de Cataluña) aprovechando la concesión ya realizada para el mini-trasvase a Tarragona. De ahí que tanto Generalitat (PSC-PSOE-ERC-ICV-IU), Diputación General (PARSOE) y Gobierno (PSOE) hayan afirmado hasta la saciedad que no se trata de un “trasvase adicional” sino de un “reaprovechamiento de los caudales del trasvase existente”. Pero si la concesión de caudales existía ya merced a una ley ampliamente contestada en Aragón (Ley 18/1981), lo que no existía ni existe todavía es la interconexión de las cuencas (ampliación al sistema Ter-Llobregat), la autorización para el mercado del agua y, fundamentalmente, la infraestructura física para el traslado del agua a Barcelona. Si un trasvase se compone de infraestructura física y amparo legal, resulta obvio que lo difícil de obtener es lo primero y no lo segundo. Leer más en el Blog de APUDEPA.
apudepa.blogia.com/2008/052101-trasvase-permanente-o-chanchullo-e
Notificar sobre contenido inadecuado


