
Quiero aclarar a quienes han seguido la polémica de las terrazas que, en ningún momento ha sido mi intención molestar a nadie, lo siento sinceramente por la gente que se ha sentido aludida. No pretendía sino constatar hechos, por eso no he dado nombres, porque no era ese el tema, salvo en una ocasión porque sinceramente pensé que le agradaría a la persona en cuestión ver que se alababa su establecimiento en Internet, pero está claro que me equivoqué. Lo siento y le pido disculpas si le he ofendido y le ruego que paremos esta batalla absurda antes de que salpique a quien no debe.
Les pediría a quienes han estado difundiendo mis escritos por el pueblo, que no los saquen de contexto y que igual que aquellos, difundan este que acabo de escribir, me parece lo justo si se quieren solucionar de verdad las cosas.
Durante un tiempo he habilitado la moderación de comentarios, para filtrar los comentarios de desconocidos, que no hace un uso adecuado del mismo y que opina en este blog sin identificarse. Perdonar las molestias. En cuanto pase la tormenta los comentarios volverán a ser
libres.