Jesús Santamaría, catedrático de la Universidad de Zaragoza y subdirector del Instituto Universitario de Nanociencia de Aragón, en un reportaje de El País sobre el MIT
En el suplemento Revista de Verano de EL PAIS la periodista MILAGROS PÉREZ OLIVA aborda el tema del MIT con estas preguntas:
¿Por qué el conglomerado Harvard-MIT encabeza todos los estudios que evalúan la excelencia científica?
¿Por qué está en la cúspide de la calidad universitaria?
Se encuentra a “Jesús Santamaría, catedrático de la Universidad de Zaragoza y subdirector del Instituto Universitario de Nanociencia de Aragón, y ha venido a actualizar sus conocimientos:
“¿Sois españolas?”, pregunta con curiosidad. Nos ha oído hablar y ha salido disparado. Es de una afabilidad contagiosa: media hora después, ya nos ha enseñado el edificio y estamos tomando un café en el pequeño bar que hay junto a la puerta principal.”
-Y bien, ¿qué hace un “chico” como usted en un lugar como éste?
-Lo de chico se agradece mucho. Lo cierto es que ya tengo una edad, pero estoy disfrutando como si fuera un estudiante. Me he tomado un periodo sabático y he venido a reciclarme.
-¿Le ha sido difícil ser aceptado? -le preguntamos a Santamaría.
-Bueno, has de tener un nivel. Y, en mi caso, yo vengo con mi dinero. Una vez aquí, te dejan mucha libertad, pero si no tienes algo que aportar, no hace falta que vengas. Sólo les interesa lo muy, muy, muy puntero. Se supone que el resto lo puedes hacer en casa.
Ha sido una suerte encontrar a Jesús Santamaría, porque el suyo es un testimonio muy interesante. Ha tenido la oportunidad de ver el MIT desde dentro y darle vueltas a los factores que hacen posible tanta excelencia. Nos da dos primeras claves. La primera es que saben mantener muy bien un difícil pero estimulante equilibrio entre competitividad y cooperación. Todos por el objetivo, pero mis ideas son mías. Ésta es la regla. Y si tienes una buena idea, no te preocupes, te darán todos los medios para que puedas hacerla prosperar. El MIT se quedará una parte (el 68% de los fondos que recibe cada proyecto), pero todas las puertas estarán abiertas. Fíjense en este dato: de los laboratorios del MIT han salido más de 4.000 empresas que emplean en estos momentos a 1.200.000 personas. Reunidas, serían la 24ª economía del mundo.
La segunda regla sobre la que Santamaría llama la atención es la flexibilidad, la ausencia de jerarquía. El profesor es el profesor, obviamente, pero los equipos son muy horizontales y lo que se valora más son las ideas, no la posición. Nada, por estrambótico que parezca, se deja fuera de consideración. El profesor nunca dirá “baje usted de la estratosfera, joven”, sino “muy bien, muy interesante, ¿y cómo llevaría usted a la práctica esa idea?”. El alumno, en el MIT, es lo más importante. Es el capital del futuro. De los 10.000 que tiene, 6.000 son de posgrado. Es, por tanto, una fábrica de cuadros científicos, y por eso entre sus éxitos se cuentan 71 premios Nobel.
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Por lo demás el reportaje es muy interesante
Más sobre Jesús Santamaría en
: http://i3a.unizar.es/ficha_personal.php?ver=iqcatal@unizar.es
elpais.com/articulo/Revista/Verano/Nada/ayuda/triunfar/propio/exi
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