
Existe a poco más de hora y media de Biescas, y a unos veinte minutos de Aínsa, un antiguo Monasterio donde cuenta la leyenda, estuvo refugiado el Santo Victorian.
Bajo la majestuosidad de la Sierra Ferrera, y a la cabecera de la comarca de la Fueva se encuentran los restos de lo que un día fue uno de los monasterios mas importantes de nuestro pais. San Veturian fue al Sobrarbe lo que San Juan de la Peña a la comarca Jacetana, podríamos atrevernos a decir.
No es sólo la grandeza del paraje del Monasterio sino su entorno también, los que hacen de éste un sitio mas que recomendable para ser visitado.
Datado en el Siglo X mantuvo su explendor hasta mediados del XVI, momento en que sus rentas fueron desviadas a la manutención de la Diócesis de Barbastro, lo que consiguió la insostenibilidad económica de este centro monacal.
La ermita de la Fuensanta, las grutas que se alojan a las faldas de la Sierra Ferrera, sus vistas espectaculares del Valle de La Fueva, y todo el conjunto de servicios turísticos del que se puede disfrutar al visitar las ruinas (se están rehabilitando poquito a poco), de este maravilloso representante de la historia del pirineo y de sus gentes, hacen de él algo incomparable y digno de ser visitado.
Sus retablos, sillerías y demás piezas de arte sacro, que fueron muchas y ricas las acumuladas durante sus siglos de existencia, se encuentran en la actualidad repartidas entre museos diocesanos como el de Barbastro y otras iglesias como la de Boltaña.
Una excelente opción para pasar uno o dos magnificos días y para ver insitu un reflejo fiel de lo que fue la grandeza del Sobrarbe y del Reino de Aragón.
Acceso por la carretera de Ainsa hacia Campo o desde Aínsa hacia El Pueyo de Araguas, también podéis subir por Laspuña, dirección Ceresas, Ermita de La Fuensanta y El Plano.
Para comer a gusto en tu visita al Monasterio de San Victorian y esta zona del Sobrarbe.
Informa: fernandolarrosalanau.blogspot.com/2008/11/el-monasterio


