El experimento de Almudena Grandes. Es una escritora que no es de mi devoción. Lo primero fue el chiste riéndose de la Madre Maravillas. Mal gusto y poco respeto de una periodista hacia una persona que vivió y murió como pensaba. Ese reirse de unas supuestas monjas violadas fue acertadamente contestado por intelectuales de la izquierda de la talla de Muñoz Molina, Hermann Tertsch y hasta el mismísimo Gregorio Marañón Bertrán de Lis quien supo contestarle en El País …
Informa: moncasidealvear.com/2009/01/14/el-experimento-de-almude


En realidad Almudena, al escribir esa barbaridad, lo que se imaginaba, incluso masturbándose mental y materialmente, es que la monja de la que hablaba era ella misma, y los violadores milicianos, sudorosos, asquerosos, se ponían sobre ella en tendido prono o en tendido supino y descargaban su semen sobre la monja Almudena.
Mira Almu, tantos años de onanismo literario te pasan factura, y te llevan al delirio metafascistoide de escribir toda una apología de la violación femenina. ¿Y aún te tienes por progre y feminista? Alucinas nena. Háztelo mirar, que estás peor de lo que parece. No me extraña que no te dure ninguna pareja.
Ah y no busques consuelos lésbicos porque con este rollo no creo que te resistan, o sí, no lo sé, de todo hay en botica.
Muñoz Molina, bien en la réplica, porque una cosa es ser de izquierdas o no y otra apoyar la violación que no deja de ser un crimen horrible como otros muchos, pero de los peores, siempre.
Almu, hazme caso, al psiquiatra ya!