No hay palabras para describir la sensación que se siente al contemplar estas cumbres y recordar al mismo tiempo las aventuras y desventuras vividas por sus laderas. A la derecha, sólo el Kangchenjunga, inmensa mole que se eleva desafiante hasta casi nuestro privilegiado mirador. Pasados estos instantes de ensueño, hemos aterrizado en Lhasa, a 3.600 m de altura y hemos entrado de golpe en este mundo distinto y maravilloso de Tibet. Hace casi 10 años estuve por primera vez aquí y no puedo dejar de sorprenderme por los enormes cambios que ha sufrido esta ciudad.
HACIA LAS TIERRAS ALTAS DE TIBET
30 de Agosto del 2009 18:28 Por: anonimo
Sin comentarios »
Categorías: Deporte
Etiquetas: carlos pauner, Kangchenjunga, montaña, shisha pangma, Tibet


