Cuando nacieron, allá por 1997, “Las Bodas de Isabel de Segura”, todos nos preguntábamos si la idea conseguiría calar dentro de la población turolense, y como ésta se podía ir involucrando en la fiesta. Afortunadamente, aquellas primeras dudas fueron pronto despejadas. La tradición-leyenda-historia de los Amantes había existido desde siempre en la ciudad, incluso años atrás se habían producido intentos de realizar una representación a pie de calle utilizando los mismos escenarios naturales de la Leyenda. Ahora se repetía la oportunidad, pero teníamos que lograr sacar de sus casas a los turolenses, en pleno mes de febrero, con el característico clima de estas tierras.


