El final de esta semana en el recinto de Ranillas, o el comienzo de la última semana de la Expo, según como se mire, no ha podido estar mejor.
Habíamos llegado pronto al Anfiteatro 43, para cenar allí, pensando que se empezaría a llenar pronto y luego no tendríamos sitio. Así que, amenizando nuestro bocadillo, los de Aragon Radio 2 entrevistaban a los Gandules, y escuchamos alguna de sus ya míticas canciones.
A las 23h, puntual, comenzaba el concierto de Loquillo, con el Anfiteatro 43 a rebosar. Ya en la primera canción habían cerrado las puertas de arriba y sólo se podía acceder por la lateral, a la izquierda del escenario. Y es que prometía ser un gran concierto.
Junto a su banda, Jaime Stinus, Laura Gómez, Igor Paskual, Mario Fuello y Laurent Castegnet, Loquillo tocó durante los primeros 40min de concierto temas de su último disco, Balmoral. En este disco, Loquillo le dedica un tema a un hotel de nuestra ciudad, el Hotel Palafox, canción que no dejó de tocar en el concierto.
Después, y aunque ya sabíamos que había invitados en el concierto, nos sorprendió con un desfile de amigos, músicos, guitarristas y cantantes que colaboraron con él en las canciones.
Primero los chicos de El Columpio Asesino, luego Carlos Segarra.
También el aragonés Gabriel Sopeña, con su guitarra y su armónica, salió al escenario y acompañó al artista en una canción con letra de poema de Gil de Biedma, No volveré a ser joven.
Llevábamos una hora de concierto, pero lo mejor todavía estaba por llegar. Se notan los años en el escenario, esos movimientos con la pierna, las poses chulescas, con ese estilo tan propio de Loquillo, el savoir faire encima de un escenario. Ya sea con un cigarro en la mano o sosteniendo una copa de cava, pero ese aire sofisticado, con su sempiterno traje negro, lograba un ambiente todavía mejor en el Anfiteatro.
El momento estelar fue la colaboración de Jaime Urrutia y los chicos de Pereza, Rubén y Leiva, junto a Loquillo en el escenario cantando la versión que han grabado juntos de Rock and roll star.
En la lluvia pondré mi corazón de R’N'R
y cuando me llene el cuerpo de anfetas y de alcohol
querré alguien a mi lado que me recoja al caer
así nena tendré suerte de llegarte a conocer.
Uhu, uhu, uhu, nena, voy a ser
una “r’n'r star”
uhu, uhu, uhu, nena, voy a ser
Para terminar el concierto, no podían faltar viejos temas como Una banda de rock and roll o Cadillac solitario, canción con la que terminó el concierto, que había durado más de hora y media.
Por cierto, si queréis leer alguna crónica del concierto del sábado de Bunbury en la Feria de Muestras, os aconsejo pasaros por el blog de Ireth, que parece que se lo pasó de luxe en el concierto.








Estáis cotilleando la agenda cultural de Nerea en Zaragózame.
Que enviodia que hayas estado allí. Yo este miércoles lo veré el en auditori de Barcelona, y cuando he visto tu crónica me han entrado montón de ganas de que empieze el concierto.
“Siempre quise ir a L.A….”