Falta media hora para que comience el concierto de Christina Rosenvinge en la Fnac de la Plaza España, aunque ya llevamos un buen rato esperando. La prueba de sonido mantiene intrigada y expectante a la gente de la fila, una fila que ocupa toda la planta baja de la Fnac.
Aparece el hombre que permite el paso al público, y en pocos minutos el forum está completamente abarrotado de gente sentada en el suelo, en las sillas, de pie. Unos momentos de espera antes de la actuación no hacen más que aumentar las ganas de los asistentes de ver a Christina, que por primera vez toca en Zaragoza las canciones de su último disco en solitario, Tu labio superior.
Entonces aparece ella, Christina Rosenvinge, tan rubia y guapa como siempre, aunque algo más bajita de lo que parece en vídeos y fotos. Se queda un poco aturdida al ver tanta gente esperando a escucharla. “No me esperaba para nada que fuera a haber tanta gente. Muchas gracias por venir.”

Prepara su guitarra y se sienta al piano. “Esto es algo que nunca hago, y me da mucha vergüenza. Ya sé que he elegido una profesión equivocada, pero ahora ya no estoy a tiempo de rectificar.”
Comienza la actuación y toca Animales invertebrados y Alta tensión. Su forma furiosa de tocar el piano y su voz susurrante sin ningún tipo de ornamento llenan el pequeño recinto.
Continuamente preocupada por si suena bien (“Me da la impresión de que toco un pianillo de circo… sólo me falta la cabra”), el público no puede dejar de escucharla, completamente embelesado.

Sigue tocando, esta vez guitarra en mano, canciones de su nuevo disco: Eclipse, La distancia adecuada, Nadie como tú…
Sólo tengo un jersey que no querías
Que me abraza aunque tú ya no lo hacías.

Incluso presenta alguna canción que no aparece en ninguno de sus discos, como Canción secreta.
Esta canción no quiere existir
No quiere que diga lo que hay que decir
Se despide con otra canción de Tu labio superior, Las horas. Y tras atender muy amablemente a los medios de prensa, atiende a los asistentes, firmas discos y se hace fotos.
Y se va de Zaragoza sin una fecha fija para su regreso; un regreso esperemos que más duradero y en un lugar más acogedor.
Estáis cotilleando la agenda cultural de 
lástima no haberte conocido, fui pero como dices, y también por nereica al teléfono, estaba abarrotado…
nacho vegas creo que también viene con su manifiesto desastre, a un lugar más grande…
cordial saludote.