Vale, no es una novedad, pero casi, ya que es la última novela del genial inglés.
Es una obrita corta, de un par de tardes de lectura con la que lees toda una vida, la vida de una pareja en los años 60, Edward y Florence, que se casan con la veintena, él para conseguir sexo, todavía no ha aparecido el primer álbum de los beatles, ella porque está bien y quiere salir de su casa, le da tanto asco pensar en la penetración que bloquea su felicidad.
El ritmo es increíble, adjetivos para la repulsión de ella con cierto contacto, páginas para el anhelo de él para una sola caricia, una página para describir años de infancia por separado, antes de conocerse, capítulos para describir el tópico de toda vida humana de mi primer recuerdo sobre ti cuando te conocí.
Ian McEwan es un maestro del ritmo narrativo y en esta novela vuelve a hacer gala de ello, sólo la situación es atípica, la remilgada Inglaterra de los años 60 donde todo debía responder a los tópicos de la buena sociedad anglosajona. Él viene de una familia humilde y una madre que se volvió loca y que tiene que dedicarse al cuidado de sus hermanas mientras acaba sus estudios de historia. Ella de una familia rica y empresaria. Sólo le interesa la música. Sin embargo está la cuestión del sexo y el matrimonio. Esa “primera vez” que lo va a cambiar todo. Que permitirá volver a acelerar el ritmo para dar la visión final de la vida, de la lucha, de las esperanzas, del por qué y del amor.
Ya les digo, quizá no estemos ante la mejor novela del reciente nominado premio Principe de Asturias, ya que a lo mejor es una novela demasiado local en tiempo y espacio, pero también creo que la vitalidad contenida, y sobre todo el manejo del ritmo de la acción es completamente imprescindible y eso es lo que consiguen los grandes novelistas, de lo local a lo universal.
- Ian McEwan en la wikipedia.
- Website de Ian McEwan, con su blog.
- Entrevista a Ian McEwan en Babelia.
- Comentario de Chesil Beach en Ojos de papel.
