Tengo pendiente aún contar la visita que nos hicieron los amigos Nianankoro y Sonfór a Tauste hace dos domingos; pero antes tengo dos noticias que contar:
Una: que se han inaugurado hoy las XI Jornadas de Historia de Tauste, organizadas por la Asociación El Patiaz. Y que han arrancado con la ponencia que Enrique Galé dedica a “El archivo de Ángel Betoré“, un vecino nuestro, fallecido hace pocos años, que recopiló en un magnífico y paciente trabajo un sinfín de fotografías, noticias antiguas y anécdotas, bellamente ilustradas porque era un hábil dibujante.
Así que enhorabuena.
Y dos: que el sábado se inauguró la variante de carretera que circunvala el pueblo, evitando su paso por la antigua vía que lo atravesaba y que estaba en malas condiciones. Ha quedado muy bien. Pero hay una cosa muy sorprendente, y es la señalización colocada en la rotonda que hay a la salida del pueblo:
A la derecha vamos a Ejea, sí; y a la izquierda, a Gallur, Tudela o Zaragoza; pero hacia el frente… ¿a Valareña?
Esa carretera es la de Santa Engracia, Sancho Abarca y el Santuario. Más adelante de todo eso está, en efecto, Valareña; y más adelante aún, Sadaba. Y aún se puede llegar a más sitios desde allí.
Que me perdonen los de Valareña, pero esa indicación en la salida de Tauste no es nada significativa. Desde ahí se va, insisto, a los pueblos de Santa Engracia y Sancho Abarca, y al Santuario. Ya sé que lo he dicho antes, pero no me resisto a decirlo otra vez: es que es rarísimo… ¡Y es lo que ponía antes, y lo que supongo que es más útil para quien se mueve por esta parte de la comarca!
Seguimos adelante por la rotonda y la señalización insiste:
Jopé, que no, que esta carretera adonde lleva es a… ¿lo he dicho ya?
No, a mí no se me ha olvidado. Pero a los responsables de esta carretera, por lo visto sí. Vean ustedes en qué condiciones está, ya metidos en la carretera en cuestión, la señalización correspondiente:
Así que aquí… enhorabuena por la carretera, pero por la señalización… pues no, francamente no.


















