Una ginebra nueva..
Uncategorized Mayo 21st, 2008Anoche andaba con unos amigos por la acera del paseo de la Mina esquina con la plaza de San Miguel. Antes aquà habÃa herradores y carreteros ahora hay acogedores bares y tabernas. Entramos en la Cepa Dorada y, aún no sé porqué, pedÃa un gin tonic que me parece una bebida muy british y por tanto impropia de un caballero español como yo. Empezé a hablar con una encantora viuda , amiga nuestra, y cuando me quise dar cuenta me estaban sirviendo un ginebra de una botella morada. No me gusta el color morado. pregunté qué ginebra era esa y me dijeron lo de siempre…es estupenda. Lo dudé como dudaba Descartes de la realidad. Pero un amigo, cuando dije tÃmidamente que preferÃa Seagramssentenció “Te alegrarás de que se hayan equivocado”. Como un gin tonic en l vida no es nada lo tomé en la mano y dà un sorbo. Bien. Otro sorbo y reanudé la conversación con mi amiga. Pasó un ángel y la conversación se cortó. Yo salà a la puerta y casi me atropella una señorita con patines como la de Martini. La admiré y callé. Giro la cabeza y veo un burro en la calzada. Parpadeé. Y luego, detrá, và un rebaño de cabras grandecicas, vaya… auténticos cabrones. Y más atrás ovejas con sus ternascos. Miré al vaso y pensé “esto es la ginebra morada”. Sólo habÃa tomado una cerveza hacÃa dos horas, peso más de cien kilos y con un sólo cubata estaba viendo visiones…
Juan, el dueño de la Cepa, que es de Navaleno, gritó “la trashumancia, esto es la trashumancia”.
Me serené. No veÃa visiones. No estaba haciendo un tripy. Era un pequeño rebaño de Herrera de los Navarros (hola Genoveva Crespo) que se desplazaba hasta Formigal. Era emocionante ver que semejante paliza andando se la daban unos pastores que querÃan que sus ganados pasten las mejores briznas de yerba del Pirineo y beban las mejores aguas de deshielo. Y luego al plato.
Estoy de pijos gastrónomos hasta la coronilla, pero les voy a dar un consejo. Si queréis comer unas de las mejores carnes de cordero posibles subid al Refugio de la Renclusa, pasado el hospital de Benasque y allà Antonio que es guÃa de montaña y ganadero sube en primavera una punta de ganado que pasta a más de dos mil metros de altitud y su mujer los va guisando al horno para los montañeros hasta que se acaban los corderos y los excursionistas. ¿Tortilla de patata desestructurada? ¿Vapores de caviar de melón? No, gracias. Carne criada con esmero y guisada con sensatez. Y sobre todo el gran complemento de la GastronomÃa: la buena compañÃa.
Mayo 31st, 2008 at 10:37 am
Geno es del villar de los navarros. De Herrera es Manolo
su marido y mi tio.
Dos personajes estupendos