Una pareja en celo y el celo de la policía
Anoche alguien avisó a la policía porque por la zona de Gran Vía había “dos personas inconscientes” tumbadas en el suelo. Acudieron numerosos coches celulares, justo en el momento en el que dos ciudadanos se levantaban tras haberse abrazado en la acera muy conscientemente, por lo que parece. Una atractiva policía les tomó el número de carné, a ella y a él. A los pocos minutos y a pocos metros, otro coche de policía se detuvo ante la pareja, que volvía a estar abrazándose. Sus carnés fueron apuntados nuevamente. Sin embargo, en un jardín, algo más tarde, los abrazos reincidentes no atrajeron sirenas. Conclusión: para que no te pidan el carné, los besos en el césped: en la acera no.
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