Boletín quincenal - 1-03-08 - Alta fidelidad y segundones

RdF.- La historia de un comandante jubilado y un hermano fiel podrían ser el argumento para una película sobre política isleña. Los cubanos aceptan la renuncia de Fidel Castro, pero sus adeptos representantes políticos han dado su apoyo a la continuidad de su ideal respaldando a su hermano Raúl, quien no llega precisamente a la presidencia como candidato al mejor guión original. Mientras, la Ibérica del jamón y los toros de Osborne prepara su alfombra colorida para su particular ceremonia de ideas, debates y talantes para todos los gustos y disgustos. El primer enfrentamiento en el ring versó sobre economía y resultó ser como un Real Madrid - Barça, mucha expectación y pocos goles; el mejor secundario no fue ni para Solbes ni para Pizarro, merecido y con mucho para un “muy malo” pero muy bueno en el reparto, Javier Bardem que se llevó el Óscar por su papel en “No es país para viejos”, afirmación que suponemos no va con Josemari y Felipe que últimamente salen en la tele más que Obama y la Clinton. El cortometraje de la “Izquierdina” ha dado que hablar, pero “Llama” se queda sin nominación al mejor corto de animación que ha sido para “Ratatouille”. La Academia fue la encargada de preparar el “ceja a barba” y José Luis y Mariano monologuearon una pactada puesta en escena salpicada de muchos “mentiras”, evasiones, inseguridad, escurridizas pinceladas económicas, inmigración de bonobús, gráficos y mucha memoria histórica y renta electoral que dieron origen a titulares de todos los colores… eso sí con un guión pobre que tampoco convenció al jurado ni con el guión adaptado de la niña del exorcista; así los premios a mejores actores fueron para Daniel Day-Lewis por “Pozos de ambición” y para Marion Cotillard por “La vida en rosa” además del premio a Tilda Swinton por “Michael Clayton” premiando de este modo el glamour europeo. En la otra reunión de amigos, más de lo mismo, muchos nominados y aunque saben que no parten como favoritos, aseguran estar convencidos de que serán ellos los que al final cortarán el bacalao, su lema, el “Ya vendrán”, pero por el momento los ganadores son los austriacos con “Los falsificadores”. Y después del intermedio llegará la segunda parte con otro ansiado premio, la mejor dirección, aunque seguro que a los Cohen ya no les quitan su estatuilla. Realidad y ficción englobadas en una esperada semana frenética, en la que, perdonen que les desvele el final, pero “todos acaban ganando”. Claro que si esto es un reparto habrá que aplicar Ley de Conservación de la Energía que dice que “la energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma”. Y si todos ganan… ¿quién pierde? Les invito a reflexionar.
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