
Un comienzo es un momento muy delicado, el primer paso determina el último, la dirección escogida nos conduce hacia destinos completamente distintos, un comienzo posee en sí mismo el final…
El maestro de arena me hablaba en estos términos el día en que lo conocí, sentado en el montículo de tierra, cubierto de hormigas y de polvo de olvido…
Soy peregrino –me dijo- retorno a Aráis, el planeta desierto…mi hogar.
Todos somos peregrinos; retornamos a casa.
Siempre poseemos en lo más profundo de nuestro corazón un lugar al que llamamos “hogar” siempre, ese lugar, queda enmarcado en los brumosos recuerdos de la infancia…
Un comienzo es un momento muy delicado, afróntalo siempre con el espíritu del guerrero antes de la batalla, permanece atento a la silenciosa tensión, como una trémula piedra al borde del abismo, cuando des el primer paso, cuando el límite hayas traspasado, cuando te lances al vacío, abandónate y entrega tanto tu vida como tu muerte, y cae, abandona… vuela con alas minerales, el futuro es incierto, pero el presente es real y en él todo es posible.
Soy un Fremen, un maestro de arena, nací en Aráis hace mucho, mucho tiempo…
Informa: rivaspress.com/2008/07/crnicas-de-arena-lo-que-o-de-los


