Familias homoparentales
Tengo que admitirlo, me costó trabajo reconocerlo. No es que yo sea un carca o un homófobo. Para nada. Pero es que eso de que los niños que se crían en familias homoparentales, constituidas en su mayoría por lesbianas, no tengan más problemas que quienes viven con su papá y su mamá contradecía uno de los mitos más asentados de la psicología –¿o sería mejor decir más rancios?-, la de que los niños necesitan la figura de un varón en casa. O no recuerdan ustedes aquella idea freudiana de que mediante la identificación con el padre el niño conseguía superar el complejo de Edipo. No sé cómo demonios estos niños que viven con dos mamás superarán el susodicho edipo, pero lo que sí parece claro es que su desarrollo y ajuste psicológicos son tanto o más saludables que los de sus iguales de familias tradicionales. Al menos eso es lo que hemos encontrado en un estudio que hemos llevado a cabo las Universidades del País Vasco y Sevilla, bajo la dirección del profesor Enrique Arranz, y con el asesoramiento de la Universidad de Cambridge y la financiación de la Fundación BBVA.
alfredo-reflexiones.blogspot.com/2008/10/familias-homoparentales.
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