Se presentó el recorrido del Tour 2010, tras una edición como la de este año que resultó soporífera y donde la gran acción en montaña vino en el final en Verbier (juzgado como un puerto blando, pero que vio a algunos corredores ofrecer rendimientos dificílmente explicables) y en la subida a Ronme. El recorrido fue malo, pero hubo espacio suficiente para marcar diferencias y que hubiese batalla.
El próximo julio, dicen las crónicas, habrá más dureza y menos crono, más Pirineos que Alpes e incluso pavés. También, y eso lo digo yo porque cada vez más mis intereses van hacia cuestiones paisajísticas, el recorrido será más bonito, una categoría no cuantificable pero que influye a la hora de ponerse delante de la televisión: la Vuelta sabe bastante de esto.
Informa: ciclismo2005.blogspot.com/2009/10/un-tour-de-pirineos.h


(12 voto, media: 4.92 de 5)
