Daños colaterales
El gran señor se reunió con sus amigos y dispusieron. Ellos sabían lo que nos convenía, quiénes eran los buenos, quiénes los malos, quién sobra y con quién interesa congraciarse en cada momento. Decidieron y nos embarcaron en un prometedor plan de libertad duradera . Qué importa que eso cueste la vida a los que estaban sometidos, al fin y al cabo, también es una manera de liberarse (las dosis de cinismo van baratas). La cruzada comenzó, el infierno se desató. Si alguien se equivocó en los cálculos, no fue con mala intención, su objetivo era justo, nos lo demostraron previamente a los hechos: ¡hasta el petróleo iba a bajar de precio!.
Ahora tenemos que tragar con los daños colaterales, sean niños mutilados, niñas aterrorizadas, mujeres desesperadas (de verdad), hombres moralmente aniquilados o periodistas extranjeros confundidos con francotiradores. Él, ellos, … duermen tranquilos y seguros todas las noches en su confortable cama. Hasta que un día, un juez español consigue, por lo menos, que se inquieten aunque sólo sea un poquito y que una noche les cueste conciliar el sueño … No será mucho más pero es una pequeña migaja de justicia…
P.D. ¿Alguien se acuerda de que hubo un único diputado del PP que se retiró antes de dar su placet a la guerra y que precisamente era aragonés?
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