
El portal de noticias de Aragón Zaragózame (www.zaragozame.com) es uno de los exponentes más claros de por dónde debe caminar la filosofía de publicación de contenidos en Internet. Nacido en Zaragoza recientemente, integra la actualizad de la comunidad autónoma reflejada en los medios, con los aportes de todo aquel que quiera publicar, en tiempo real, desde cualquier punto del planeta, incluso desde un teléfono móvil y sin necesidad de registrarse.
Los artífices de este instrumento revolucionario son tres personas de perfiles diferenciados, que han aportado los ingredientes necesarios para convertirlo en un referente indiscutible de generación de información. Han sido pioneros en poner un espacio abierto y plural a disposición de todos. La parte técnica corre a cargo de César Laso, programador que ha conseguido ofrecer un producto sencillo mediante su conocimiento de la agregación de contenidos en Internet. Mariano Gistaín, conocido escritor y periodista y alma fundacional del proyecto, aporta su agudo análisis tanto de Internet como de la intrahistoria local, para convertir a Zaragózame en un medio universal. Y por fin, del mantenimiento diario -como auténtico director de facto- se ocupa Emilio Gil, filólogo que lleva hasta sus últimas consecuencias el concepto de “web semántica”, que integra las posibilidades técnicas automatizadas de la Red con la utilización intuitiva por parte del usuario final. En septiembre de 2007 consiguieron su primer millón de visitas, tan sólo medio año tras su puesta en marcha.
Internet avanza
La difusión de contenidos a través de Internet observa desde hace años una progresión geométrica. Las últimas tendencias apuntan a una participación cada vez más importante del usuario, que no se limita a ser el receptor del mensaje, sino que también lo genera, lo modifica, lo matiza y forma parte de él. Al margen de consideraciones de negocio, la fuerza de esta intercomunicación en aumento consiste en la creación de un espacio de encuentro nuevo, donde se halla un reflejo de actividades tradicionalmente externas a las tecnologías, como la educación o el entretenimiento. Internet aún no ha llegado a ser la antigua ágora, pero lleva camino de convertirse -si los poderes no hacen nada por evitarlo- en el foro tanto social como cultural (y comercial) de las nuevas generaciones.
El blog o diario personal, un lugar gratuito donde quien lo desea puede escribir textos de cualquier índole; las páginas de noticias, oficiales y alternativas (un espacio que los medios tradicionales se han apresurado también a ocupar, con más o menos acierto); o los llamados foros temáticos, que organizados en estructura de árbol dan cabida a mensajes y respuestas, son tres de las muchas modalidades de expansión de contenidos que se están perfeccionando cada día en Internet.
Zaragózame como experiencia única
Con una estructura de portal, recurrente página de inicio de reparto de contenidos, Zaragózame integra el espíritu de esos tres tipos de vehículo: el blog, en este caso colectivo, cuyos posts o entradas en orden cronológicamente inverso son añadidos por los visitantes; la página de noticias, mediante la sindicación o aporte automático de fuentes ajenas (se pueden leer titulares de los principales generadores de noticias de Internet); y el foro, puesto que a través de su sencillo funcionamiento, se puede establecer una conversación entre internautas alimentada por éstos y también por las ventajas del sistema, que organiza los textos mediante las llamadas tags o etiquetas, y el valor añadido de un nutrido índice de categorías.
Para intentar rebajar la nomenclatura informática, veamos un pequeño ejemplo. En un barrio de Zaragoza se produce un accidente. Un ciudadano cualquiera lo ve y hace una foto con su móvil. Inmediatamente después envía esa foto a Zaragózame y la acompaña de un pequeño texto. El aporte es convenientemente etiquetado con las palabras clave del suceso. Antes de que llegue la ambulancia, los lectores del portal están informándose al respecto. Pasadas las horas, la columna de noticias refleja la investigación periodística de los medios tradicionales. Y en los meses siguientes, el hecho ha quedado clasificado para los que pueden interesarse por él en sus rastreos en los buscadores. Desde el inicio, otros usuarios han podido aportar tanto sus opiniones como sus correcciones, que quedan registradas.
Este modelo integrador de todas las herramientas de que dispone hoy en día la Red es lo que hace de Zaragózame una experiencia única, cuyo éxito es asimilable al que ha alcanzado la Wikipedia (enciclopedia abierta a la edición de los navegantes).
Cómo empezó todo
A comienzos de 2006, parte del equipo actual de Zaragózame se embarcó en la aventura de mantener un diario en Internet con “actualización compulsiva”, como la llamaba Mariano Gistaín, su impulsor. Las personas que participaron en ese proyecto con él fueron Rosa Castro, Daniel Gascón y Emilio Gil, con la ayuda de Antonio Tausiet. Después de tres meses, la empresa que aportaba el alojamiento de ese proyecto (elanuario.net), decidió no continuar. Tanto Mariano como Emilio se propusieron generar un nuevo medio, tras la experiencia de aquel diario. Y encontraron a César, que les dio la solución técnica.
Emilio Gil había trabajado con el concepto de agregación (mostrar en una sola página contenidos de otras) para diversos proyectos, tanto personales como de divulgación literaria. La estructura del nombre proviene del portal hispano Menéame, que coloca las noticias según los votos recibidos. Mariano Gistaín propuso que el agregador se ampliase con los aportes de los usuarios. Junto a César Laso, en 2007 se constituyeron como empresa, que mantiene tanto Zaragózame como Literatúrame (con Magda Díaz, filóloga mexicana), Me gusta Madrid y otros proyectos.
Estructura de la página y colaboradores
El portal se divide en tres columnas. La de la izquierda (Noticias de Aragón) va mostrando las últimas noticias que generan diferentes medios externos. Incluye el titular, dos líneas de texto y un enlace a la fuente original. La parte derecha está reservada a la publicidad y la actividad comercial de la empresa, que cuenta también con una guía de negocios. Y el espacio central (Noticias ciudadanas) muestra las aportaciones de los internautas, con la posibilidad de aportar enlaces, fotografías y vídeos. Existe la opción de registrarse como usuario, lo cual añade la facultad de editar (corregir, aumentar, borrar) las entradas propias.
Otra característica de Zaragózame es que cuenta con colaboradores fijos, con blogs independientes dentro de la estructura de la página, a los que se accede desde la cabecera. En estos momentos, las personas que participan así en el proyecto son José Antonio Labordeta, que escribe sus poemas; Marisancho Menjón, destacada escritora y periodista; Pedro Fondevila, veterano reportero local; Dade Lade y Le, un colectivo de cinco personas especializadas en economía; Nerea Marco, que mantiene un espacio cultural; Antonio Tausiet, escritor; y el propio Emilio Gil, uno de los fundadores. Se añade también un blog para informar sobre las actividades del propio diario. La evolución del proyecto es continua, y próximamente irán añadiéndose más colaboradores con sus propios blogs temáticos.
La evolución de la página y su abrumadora presencia en la Red ha posibilitado casos de personas que se han erigido en colaboradores fijos, sin entrar en contacto con los responsables. Se dan ejemplos como el de un espontáneo corresponsal del Pirineo, un opinador gallego recalcitrante, reporteros minuciosos del día a día de las fiestas de su pueblo… Alguno de los colaboradores que en su momento se implicaron, tuvieron que abandonarlo por motivos personales, como el escritor Félix Romeo.
El logotipo que encabeza la página es obra de Beatriz Gimeno, galardonada creadora aragonesa centrada en el diseño gráfico y la fotografía. El Instituto Tecnológico de Aragón también tiene su propio apartado, al que se accede desde la cabecera, y ofrece noticias sobre tecnología recopiladas desde este organismo del Gobierno de Aragón.
Actividades variadas
Como medio de promoción de la página y también como espacio de encuentro con los usuarios y colaboradores, se han tomado distintas iniciativas desde el momento de la creación del portal. En mayo de 2007 y antes de las elecciones, se sortearon camisetas promocionales entre quienes acertasen la composición de los nuevos gobiernos municipal y autonómico.
Personas y colectivos relacionados con Internet han apoyado el proyecto, como el desaparecido Milímetro digital del barrio zaragozano de La Almozara, en cuyo local germinó la propuesta. También la asociación Hispalinux de defensa del software libre y su presidente Jorge Fuertes, “Queru”, así como Samuel Gimeno, ofrecieron su local para las actividades de la empresa. Teresa Morales fue una de las personas con aportaciones destacadas, desde su blog Me gusta Zaragoza. Javier Flores, de Rivaspress, colabora acercando la actualidad de las Cinco Villas.
Los medios tradicionales, como el diario El País, se han hecho eco de la existencia de Zaragózame en varias ocasiones. La más anecdótica fue en diciembre de 2007, cuando un usuario publicó la venta del accionariado de la empresa como broma del día de los inocentes. Heraldo de Aragón la publicó como cierta.
En marzo de 2007, Mariano Gistaín presentó una ponencia en el X Congreso de Periodismo Digital de Huesca, centrada en Zaragózame y sus nuevas aportaciones. Por aquellas fechas también se anunció el Premio a la mejor noticia, dotado con 600 euros y concedido al relato de la peripecia de un pintor minusválido nicaragüense que realizó un mural en un colegio público de Zaragoza. La entrega del premio a Pilar Ciutad, que se celebró en las instalaciones de Zaragózame en el World Trade Center local, corrió a cargo de José Antonio Labordeta.
Una nueva iniciativa promocional se puso en marcha en septiembre de 2007: se concedería un premio al Visitante un millón. Como nadie lo reclamó, se organizó en Casa Emilio una cena para la visita 999.999 (esa sí acreditada) y las cuatro primeras personas que comentaron en la página, con su entrega de camisetas incluida. Entre los cinco galardonados se encontraba un conocido gestor cultural, un empresario de Internet y uno de los colaboradores espontáneos.
Política acerca del contenido inadecuado
La vocación democratizadora de Zaragózame la convierte en un medio abierto a cualquier tipo de colaboración. No obstante, todas las aportaciones de los usuarios van acompañadas con un enlace que reza “Notificar sobre contenido inadecuado”, desde el cual se puede objetar el contenido, para que los responsables del diario decidan sobre su potencial eliminación. La existencia de esta posibilidad surgió a raíz de la queja de una empresa, que vio cómo se habían publicado por un usuario anónimo fotografías de sus actividades privadas. El uso que los editores de Zaragózame hacen de esta posibilidad está siempre orientado a mantener dentro de la legislación vigente los contenidos del portal. En cualquier caso, la edición o borrado de noticias ciudadanas anónimas siempre se hace a posteriori, puesto que una de las principales características del diario es la publicación inmediata.
El principal motivo de edición de los datos de la columna central es la excesiva extensión de algunos de los textos, que resta agilidad a la web. En esos casos, se recorta el número de caracteres y se enlaza al cuerpo completo en página aparte. También ha habido alguna pequeña controversia al respecto con alguno de los colaboradores fijos más subversivos. Pero no ha llegado a las manos.
Zaragózame es una clara muestra de las inmensas posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías. Ha conseguido aglutinar las distintas versiones de lo que se ha llamado la web 2.0, es decir, el salto participativo del usuario, su implicación. Aun siendo conscientes de que Internet todavía no es el medio de la mayoría, su fulgurante evolución nos da gratas sorpresas como la de este equipo aragonés pionero, que ha sabido darnos el mejor ejemplo de uso de un medio para un fin. Hoy que las redes sociales (y en especial Facebook) se están convirtiendo en el fenómeno de moda, este medio local demuestra de nuevo que en Aragón, tierra de grandes individualistas, a veces surgen proyectos colectivos dignos de mención.
Artículo publicado en Rolde. Revista de Cultura Aragonesa, núm. 127-128, octubre de 2008 - marzo de 2009.
www.rolde.org