
“Para castigo del orgullo del Papa Luna, algún día, con su cabeza jugarán los niños a modo de pelota.”
San Vicente Ferrer
La villa de Illueca (Zaragoza), con 3.500 habitantes, exhibe restaurado el castillo en el que nació en 1328 Pedro Martínez de Luna en el seno de una de las familias de más rancio linaje de la nobleza aragonesa.
Fue cardenal de Aragón y elegido Papa en Avignon con el nombre de Benedicto XIII. Inmerso en el Cisma Religioso de Occidente (compartiendo papado con otros dos cardenales), vivió sus últimos días retirado en el castillo de Peñíscola (Castellón), población que presume de ser una de las tres únicas sedes pontificias en el mundo (además de Roma y Avignon). Hasta el final, defendió su carácter de Papa, pese a que oficialmente le fue retirada esa consideración y fue excomulgado. De ahí la famosa frase que se atribuye al carácter aragonés: “Seguir en sus trece”.
Casi solo, murió en Peñíscola el 29 de noviembre de 1422, a los 95 años, donde fue sepultado y su cuerpo embalsamado fue conservado intacto. Más tarde sus restos fueron llevados a su castillo natal, en Illueca.
Allí permaneció dentro de una urna, venerado por el pueblo como un santo, hasta mediados del siglo XVI. Entonces un sacerdote italiano llamado Juan Porro, que estaba de visita por catedrales aragonesas, se acercó hasta Illueca enterado de la adoración herética y destrozó la urna con su cayado. El arzobispo de Zaragoza ordenó clausurar el oratorio.
A principios del siglo XVIII, tropas francesas del que sería después Felipe V asaltaron el castillo, en el marco de la Guerra de Sucesión (entre Austrias y Borbones). Los descendientes de la familia Luna eran partidarios del bando austriaco, como todos los nobles de la Corona de Aragón. Según la tradición, los franceses separaron a culatazos la cabeza del cuerpo del cadáver en represalia por la escasez de oro encontrada en el recinto, y arrojaron su cuerpo al río Aranda.
Sólo pudo pues conservarse la calavera, que pasó a manos de la familia Luna. Vicente Blasco Ibáñez cuenta todos estos avatares en su novela histórica “El Papa del mar”.

on Mar 27th, 2008 at 9:14 pm
Visité hace años el castillo en Illueca ^^
on Mar 27th, 2008 at 9:17 pm
Et moi aussi! Oh la la!