Tegucigalpa espera a Zelaya

Como es sabido, en Honduras ha habido un golpe de estado de la oligarquía contra el presidente. Reproduzco un párrafo de un esclarecedor artículo de Immanuel Wallerstein:

En las últimas elecciones, Manuel (Mel) Zelaya fue electo presidente. Siendo un producto de las clases dominantes, se esperaba que continuara jugando el juego en la forma en que los presidentes hondureños lo han jugado siempre. En cambio, inclinó sus políticas hacia la izquierda. Emprendió programas internos que en verdad hicieron algo por la vasta mayoría de la población: se construyeron escuelas en áreas rurales remotas, se aumentó el salario mínimo, se abrieron clínicas de salud. Comenzó su periodo apoyando el tratado de libre comercio con Estados Unidos, pero dos años después se unió al ALBA, la organización de Estados que creó el presidente Hugo Chávez.

Con gran paciencia y desde el exilio, Zelaya prepara su vuelta a Tegucigalpa. A lo largo de esta semana -la del 20 de julio de 2009-, la democracia en Honduras se restablecerá. Esta vez una asonada latinoamericana cuenta con el rechazo del presidente de los Estados Unidos, de la Organización de Estados Americanos y de la ONU. Que no es poco. Parece que se va poniendo en su sitio la lista de países de América.

La desembocadura del Gállego

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El río Gállego nace en la frontera pirenaica con Francia (Galia, de ahí su nombre) y llega hasta Zaragoza, donde desemboca en el Ebro. El plan de acompañamiento de la Expo 2008 también ha llegado hasta allí, con algo de retraso. Y ha dejado un paraje inigualable.

Esta tarde he salido de casa con la sana intención de jugar a los semáforos. Consiste en caminar siguiendo la ruta que te marquen los que estén en verde. Después de estar a punto de volver al punto de partida, por fin he logrado alejarme.

El recorrido (de varios kilómetros, eso sí) me ha llevado hasta el Anillo Verde de Zaragoza, en el punto en que el Azud cruza el Ebro. Atardecía y todo era una maraña de bicicletas municipales, cielos estallando en rojo y ciudadanos que si fuesen gatos ronronearían.

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El absurdo de ponerle una presa al río para que luego no puedan navegar los barcos si no se draga tiene un punto positivo: los barrios de Las Fuentes y Vadorrey -antes lejanos- están al lado, a pie o en bici. Una vez en la margen izquierda, unos pasos al Este… y te adentras en un parque donde comienza un paradisíaco camino de madera, entre el trinar de las aves silvestres y la vegetación exuberante.

Poco después te encuentras en un mirador, justo donde desemboca el Gállego en el Ebro. Pero ahí empieza lo mejor. El camino de madera desaparece y se convierte en una estrecha senda preciosa y solitaria que acompaña al río Gállego, hasta llegar al apocalíptico solar de Chatarras Ebro, en el camino del Vado. Allí te saluda un cartel deliciosamente absurdo:

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Acaban de editar una guía del Anillo Verde de Zaragoza. Es muy recomendable (el Anillo y la guía).

Zaragózame. El mejor ejemplo de uso de un medio para un fin

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El portal de noticias de Aragón Zaragózame (www.zaragozame.com) es uno de los exponentes más claros de por dónde debe caminar la filosofía de publicación de contenidos en Internet. Nacido en Zaragoza recientemente, integra la actualizad de la comunidad autónoma reflejada en los medios, con los aportes de todo aquel que quiera publicar, en tiempo real, desde cualquier punto del planeta, incluso desde un teléfono móvil y sin necesidad de registrarse.

Los artífices de este instrumento revolucionario son tres personas de perfiles diferenciados, que han aportado los ingredientes necesarios para convertirlo en un referente indiscutible de generación de información. Han sido pioneros en poner un espacio abierto y plural a disposición de todos. La parte técnica corre a cargo de César Laso, programador que ha conseguido ofrecer un producto sencillo mediante su conocimiento de la agregación de contenidos en Internet. Mariano Gistaín, conocido escritor y periodista y alma fundacional del proyecto, aporta su agudo análisis tanto de Internet como de la intrahistoria local, para convertir a Zaragózame en un medio universal. Y por fin, del mantenimiento diario -como auténtico director de facto- se ocupa Emilio Gil, filólogo que lleva hasta sus últimas consecuencias el concepto de “web semántica”, que integra las posibilidades técnicas automatizadas de la Red con la utilización intuitiva por parte del usuario final. En septiembre de 2007 consiguieron su primer millón de visitas, tan sólo medio año tras su puesta en marcha.

Internet avanza

La difusión de contenidos a través de Internet observa desde hace años una progresión geométrica. Las últimas tendencias apuntan a una participación cada vez más importante del usuario, que no se limita a ser el receptor del mensaje, sino que también lo genera, lo modifica, lo matiza y forma parte de él. Al margen de consideraciones de negocio, la fuerza de esta intercomunicación en aumento consiste en la creación de un espacio de encuentro nuevo, donde se halla un reflejo de actividades tradicionalmente externas a las tecnologías, como la educación o el entretenimiento. Internet aún no ha llegado a ser la antigua ágora, pero lleva camino de convertirse -si los poderes no hacen nada por evitarlo- en el foro tanto social como cultural (y comercial) de las nuevas generaciones.

El blog o diario personal, un lugar gratuito donde quien lo desea puede escribir textos de cualquier índole; las páginas de noticias, oficiales y alternativas (un espacio que los medios tradicionales se han apresurado también a ocupar, con más o menos acierto); o los llamados foros temáticos, que organizados en estructura de árbol dan cabida a mensajes y respuestas, son tres de las muchas modalidades de expansión de contenidos que se están perfeccionando cada día en Internet.

Zaragózame como experiencia única

Con una estructura de portal, recurrente página de inicio de reparto de contenidos, Zaragózame integra el espíritu de esos tres tipos de vehículo: el blog, en este caso colectivo, cuyos posts o entradas en orden cronológicamente inverso son añadidos por los visitantes; la página de noticias, mediante la sindicación o aporte automático de fuentes ajenas (se pueden leer titulares de los principales generadores de noticias de Internet); y el foro, puesto que a través de su sencillo funcionamiento, se puede establecer una conversación entre internautas alimentada por éstos y también por las ventajas del sistema, que organiza los textos mediante las llamadas tags o etiquetas, y el valor añadido de un nutrido índice de categorías.

Para intentar rebajar la nomenclatura informática, veamos un pequeño ejemplo. En un barrio de Zaragoza se produce un accidente. Un ciudadano cualquiera lo ve y hace una foto con su móvil. Inmediatamente después envía esa foto a Zaragózame y la acompaña de un pequeño texto. El aporte es convenientemente etiquetado con las palabras clave del suceso. Antes de que llegue la ambulancia, los lectores del portal están informándose al respecto. Pasadas las horas, la columna de noticias refleja la investigación periodística de los medios tradicionales. Y en los meses siguientes, el hecho ha quedado clasificado para los que pueden interesarse por él en sus rastreos en los buscadores. Desde el inicio, otros usuarios han podido aportar tanto sus opiniones como sus correcciones, que quedan registradas.

Este modelo integrador de todas las herramientas de que dispone hoy en día la Red es lo que hace de Zaragózame una experiencia única, cuyo éxito es asimilable al que ha alcanzado la Wikipedia (enciclopedia abierta a la edición de los navegantes).

Cómo empezó todo

A comienzos de 2006, parte del equipo actual de Zaragózame se embarcó en la aventura de mantener un diario en Internet con “actualización compulsiva”, como la llamaba Mariano Gistaín, su impulsor. Las personas que participaron en ese proyecto con él fueron Rosa Castro, Daniel Gascón y Emilio Gil, con la ayuda de Antonio Tausiet. Después de tres meses, la empresa que aportaba el alojamiento de ese proyecto (elanuario.net), decidió no continuar. Tanto Mariano como Emilio se propusieron generar un nuevo medio, tras la experiencia de aquel diario. Y encontraron a César, que les dio la solución técnica.

Emilio Gil había trabajado con el concepto de agregación (mostrar en una sola página contenidos de otras) para diversos proyectos, tanto personales como de divulgación literaria. La estructura del nombre proviene del portal hispano Menéame, que coloca las noticias según los votos recibidos. Mariano Gistaín propuso que el agregador se ampliase con los aportes de los usuarios. Junto a César Laso, en 2007 se constituyeron como empresa, que mantiene tanto Zaragózame como Literatúrame (con Magda Díaz, filóloga mexicana), Me gusta Madrid y otros proyectos.

Estructura de la página y colaboradores

El portal se divide en tres columnas. La de la izquierda (Noticias de Aragón) va mostrando las últimas noticias que generan diferentes medios externos. Incluye el titular, dos líneas de texto y un enlace a la fuente original. La parte derecha está reservada a la publicidad y la actividad comercial de la empresa, que cuenta también con una guía de negocios. Y el espacio central (Noticias ciudadanas) muestra las aportaciones de los internautas, con la posibilidad de aportar enlaces, fotografías y vídeos. Existe la opción de registrarse como usuario, lo cual añade la facultad de editar (corregir, aumentar, borrar) las entradas propias.

Otra característica de Zaragózame es que cuenta con colaboradores fijos, con blogs independientes dentro de la estructura de la página, a los que se accede desde la cabecera. En estos momentos, las personas que participan así en el proyecto son José Antonio Labordeta, que escribe sus poemas; Marisancho Menjón, destacada escritora y periodista; Pedro Fondevila, veterano reportero local; Dade Lade y Le, un colectivo de cinco personas especializadas en economía; Nerea Marco, que mantiene un espacio cultural; Antonio Tausiet, escritor; y el propio Emilio Gil, uno de los fundadores. Se añade también un blog para informar sobre las actividades del propio diario. La evolución del proyecto es continua, y próximamente irán añadiéndose más colaboradores con sus propios blogs temáticos.

La evolución de la página y su abrumadora presencia en la Red ha posibilitado casos de personas que se han erigido en colaboradores fijos, sin entrar en contacto con los responsables. Se dan ejemplos como el de un espontáneo corresponsal del Pirineo, un opinador gallego recalcitrante, reporteros minuciosos del día a día de las fiestas de su pueblo… Alguno de los colaboradores que en su momento se implicaron, tuvieron que abandonarlo por motivos personales, como el escritor Félix Romeo.

El logotipo que encabeza la página es obra de Beatriz Gimeno, galardonada creadora aragonesa centrada en el diseño gráfico y la fotografía. El Instituto Tecnológico de Aragón también tiene su propio apartado, al que se accede desde la cabecera, y ofrece noticias sobre tecnología recopiladas desde este organismo del Gobierno de Aragón.

Actividades variadas

Como medio de promoción de la página y también como espacio de encuentro con los usuarios y colaboradores, se han tomado distintas iniciativas desde el momento de la creación del portal. En mayo de 2007 y antes de las elecciones, se sortearon camisetas promocionales entre quienes acertasen la composición de los nuevos gobiernos municipal y autonómico.

Personas y colectivos relacionados con Internet han apoyado el proyecto, como el desaparecido Milímetro digital del barrio zaragozano de La Almozara, en cuyo local germinó la propuesta. También la asociación Hispalinux de defensa del software libre y su presidente Jorge Fuertes, “Queru”, así como Samuel Gimeno, ofrecieron su local para las actividades de la empresa. Teresa Morales fue una de las personas con aportaciones destacadas, desde su blog Me gusta Zaragoza. Javier Flores, de Rivaspress, colabora acercando la actualidad de las Cinco Villas.

Los medios tradicionales, como el diario El País, se han hecho eco de la existencia de Zaragózame en varias ocasiones. La más anecdótica fue en diciembre de 2007, cuando un usuario publicó la venta del accionariado de la empresa como broma del día de los inocentes. Heraldo de Aragón la publicó como cierta.

En marzo de 2007, Mariano Gistaín presentó una ponencia en el X Congreso de Periodismo Digital de Huesca, centrada en Zaragózame y sus nuevas aportaciones. Por aquellas fechas también se anunció el Premio a la mejor noticia, dotado con 600 euros y concedido al relato de la peripecia de un pintor minusválido nicaragüense que realizó un mural en un colegio público de Zaragoza. La entrega del premio a Pilar Ciutad, que se celebró en las instalaciones de Zaragózame en el World Trade Center local, corrió a cargo de José Antonio Labordeta.

Una nueva iniciativa promocional se puso en marcha en septiembre de 2007: se concedería un premio al Visitante un millón. Como nadie lo reclamó, se organizó en Casa Emilio una cena para la visita 999.999 (esa sí acreditada) y las cuatro primeras personas que comentaron en la página, con su entrega de camisetas incluida. Entre los cinco galardonados se encontraba un conocido gestor cultural, un empresario de Internet y uno de los colaboradores espontáneos.

Política acerca del contenido inadecuado

La vocación democratizadora de Zaragózame la convierte en un medio abierto a cualquier tipo de colaboración. No obstante, todas las aportaciones de los usuarios van acompañadas con un enlace que reza “Notificar sobre contenido inadecuado”, desde el cual se puede objetar el contenido, para que los responsables del diario decidan sobre su potencial eliminación. La existencia de esta posibilidad surgió a raíz de la queja de una empresa, que vio cómo se habían publicado por un usuario anónimo fotografías de sus actividades privadas. El uso que los editores de Zaragózame hacen de esta posibilidad está siempre orientado a mantener dentro de la legislación vigente los contenidos del portal. En cualquier caso, la edición o borrado de noticias ciudadanas anónimas siempre se hace a posteriori, puesto que una de las principales características del diario es la publicación inmediata.

El principal motivo de edición de los datos de la columna central es la excesiva extensión de algunos de los textos, que resta agilidad a la web. En esos casos, se recorta el número de caracteres y se enlaza al cuerpo completo en página aparte. También ha habido alguna pequeña controversia al respecto con alguno de los colaboradores fijos más subversivos. Pero no ha llegado a las manos.

Zaragózame es una clara muestra de las inmensas posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías. Ha conseguido aglutinar las distintas versiones de lo que se ha llamado la web 2.0, es decir, el salto participativo del usuario, su implicación. Aun siendo conscientes de que Internet todavía no es el medio de la mayoría, su fulgurante evolución nos da gratas sorpresas como la de este equipo aragonés pionero, que ha sabido darnos el mejor ejemplo de uso de un medio para un fin. Hoy que las redes sociales (y en especial Facebook) se están convirtiendo en el fenómeno de moda, este medio local demuestra de nuevo que en Aragón, tierra de grandes individualistas, a veces surgen proyectos colectivos dignos de mención.

Artículo publicado en Rolde. Revista de Cultura Aragonesa, núm. 127-128, octubre de 2008 – marzo de 2009.

www.rolde.org

Locales para la utopía. La Madalena y sus bares (1980-1990)

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Los bares del barrio zaragozano de la Magdalena (para muchos de sus habitantes, escrito “Madalena”, despojándole del encorsetamiento gramatical, religioso y oficial) bullían de actividad política y cultural durante la segunda mitad de los años ochenta y la primera de los noventa. Todos los grupos e individuos de tendencias anarquistas y comunistas con coincidencias antisistema, se daban cita en aquellos locales. Eran tiempos de poder absoluto del PSOE, partido que amalgamaba los razonables odios de muchos jóvenes dispuestos a vivir de otra manera. La calle San Lorenzo era el eje, entre el Coso Bajo y San Vicente de Paúl. Allí, en unos pocos metros, podías pasar de tomarte unas cañas en La estaca de Luisiñu al minúsculo bar de enfrente, La Pluma, donde sus entrañables dueñas cuidaban de los corazones más radicales, y Mauricio Aznar (cantante del grupo Más Birras) lloraba tangos con su guitarra. Justo al lado, en El 44, podías acompañar los litros de cerveza con la ingesta de tapas variadas, mientras contemplabas la exposición de fotos de la manifestación anti OTAN del 86 en Madrid. Pululaban personajes de vitalidad inagotable, que inventaban nuevas letras alcohólicas y militantes para las melodías de siempre, mezclados con los brazos multihoradados de aquellos yonquis que poco a poco fueron muriendo. Apareció el sida, y mientras en los barrios residenciales los papás guardaban en formol a sus hijos adolescentes, en la Madalena se vivía la enfermedad como un nuevo invitado, conscientemente, sin complejos. El Gallizo, amplio y con buenos bocadillos, se prestaba más a la tertulia en sus mesas destartaladas. Vivero de músicos sin instrumento, de poetas sin bolígrafo, de niños que jugaban con los perros y tomaban la calle en las noches de verano.

Cuando la empresa de autobuses locales expulsó de su nómina a los líderes del CUT, un sindicato como los de antes, algunos de ellos pusieron bares por la zona. En la calle Mayor, a cuatro pasos de la torre mudéjar más impresionante de la ciudad, se abrió el Entalto, quizás el más politizado de todos. Allí se reunían tanto los miembros de los partidos y agrupaciones de la izquierda extraparlamentaria, como algunos elementos díscolos del PCE oficial, que pronto abrió su sede en las inmediaciones. No faltaban los siniestros elementos de la policía secreta, que intentaban sacar datos para las listas negras. Pero casi todos los camareros los conocían. Mezcla infinita de aragonesistas recalcitrantes (cantera para aquel simpático partido, Chunta Aragonesista, que luego se convirtió en receptáculo de nuevos políticos al uso); sus embajadores no oficiales, Ixo rai!, que inventaron una mezcla de folclore aragonés con la parodia festiva y el rock alternativo, apadrinados en sus inicios por el mismísimo Labordeta; anarquistas de la CNT y neoanarquistas de la CGT; libertarios sin sindicato y mucha dosis de cinismo; profetas de las nuevas tecnologías en forma de radios libres; fumetas descatalogados; proletas y paletas; expertos en antropología pirenaica; cinéfilos, gurús, rastafaris, lolitas, pitagorines, saltimbanquis, tragafuegos, funcionarios camuflados, barbudos, ecofontaneros, fanzineros, vividores, despistados, borrachos y algún sobrio.

En los márgenes, por un lado el Windsor, en el Coso Bajo, con sus techos y su barra altísimos, como en los antiguos casinos de los pueblos, y sus camareros a punto de jubilarse, siempre con el ceño fruncido ante tanta variedad de jóvenes inquietos. Y en la calle Martín Carrillo, importado del País Vasco, el Pottoka, con su rock radical y sus papeletas de Herri Batasuna para las elecciones europeas. En los últimos tiempos, abrieron El refugio del Crápula, con la intención de servir de café por las tardes, con sus mesas, sus ajedreces y sus planos antiguos de la ciudad; y de pub por las noches, con sus actuaciones y su música festiva y alternativa. Pronto, y hasta hoy, quedó convertido sólo en lo segundo.

En la margen derecha del Coso Bajo, en la calle San Agustín, bullían en los setenta pequeños locales como La tortuga y el Barrio Verde. Este último, “Asociación cultural y recreativa”, trasladó su sede a la calle Doctor Palomar, en el bar La Vía Láctea. Activo organizador de charlas, cinefórums, conciertos, cabarets delirantes, proyecciones de diapositivas, celebraciones y cualquier evento festivo-político-cultural-lúdico-lisérgico que se preciara. En sus bajos se alojó alguna radio libre, algún local de ensayo, algunos cursos de las más variadas disciplinas, organizados por colectivos antimilitaristas, feministas, vegetarianos, surrealistas y de decenas de tendencias, a veces contradictorias, siempre vitales.

Aquella red de locales impensable, colorista y explosiva se ampliaba durante las fiestas del Pilar con la apertura de Liberagoza y otros establecimientos anejos en el entorno de la calle Palafox. Se trataba de celebrar una fiesta alternativa, más humana, más solidaria, más justa, más real. Ya no era el Pilar sino el Privar, o sea beber, como símbolo de libertad y de oposición a aquella sociedad gris y oficial, que lamentablemente hemos heredado corregida y aumentada, y que en buena medida ha fagocitado a aquella troupe de consumidores de cáñamo (por las alpargatas) y de ilusión. El microcosmos de la Madalena, aún vivo pero sin el toque mágico de las transiciones políticas, era una fiesta continua para los sentidos y para la utopía.

Texto publicado en el libro colectivo Zaragoza Rebelde. Movimientos sociales y antagonismos 1975-2000 (2009)

http://www.zaragozarebelde.org

La hija del engaño (1951)

La hija del engaño

Don Quintín, testigo del engaño de su esposa, regenta un casino y un cabaret llamado “El infierno”.

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El cambio de nombre en las calles de Zaragoza

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Siguiendo las directrices de la pacata Ley de Memoria Histórica del gobierno Zapatero, el Ayuntamiento de Zaragoza ha tenido a bien cambiar los nombres de 43 calles de la ciudad, para eliminar las referencias al régimen fascista. Conozco a uno de los recopiladores del nomenclator, que merece todos mis respetos y elaboró una lista de topónimos locales referentes a mandos militares ignominiosos y demás basura franquista.

Pero ello no me hace redrar ante la imbecilidad de los políticos de medio pelo encargados del caso en último término. Por ejemplo, eliminar “Radio Juventud” es una mamarrachada, puesto que no dejaba de ser una de las emisoras del Estado. En esa línea, habría que quitar del callejero también referencias como “Plaza de España” o “Paseo de los Cocoteros”, si lo hubiere.

Un sacerdote (mira que los odio por lo que representan) que dedicó su vida a la mejora de condiciones sociales de los ciegos ha sido eliminado por haber participado en la División Azul. También estuvieron allí Berlanga y Ciges, cada uno por sus motivos, y a nadie se le ha ocurrido tildarlos de colaboracionistas.

El alcalde de la ciudad ha decidido aceptar la propuesta del dirigente del Opus Dei José Joaquín Sancho Dronda para poner una calle a nombre de San Josemaría Escrivá de Balaguer, destacado gurú espiritual del franquismo. Olé tus narices. Se ve que la mierda en su apogeo se presenta como nueva diosa nuclear de la que oler los efluvios y nadie tiene ya capacidad de evitarlo.

Las inutilidades de quienes ostentan cargos en la función pública se hacen evidentes en las contradicciones idiotas de estos mediocres con representación. Pero también en sus aseveraciones sumarias. Por ejemplo, Belloch truena: “Frente al vandalismo lo que cabe es represión, sin más“. No se le pasa por la cabeza que quizás los adolescentes descerebrados que rompen sin ton ni son, sean el producto de las decisiones políticas que él mismo comparte con el resto de los responsables de la educación de los ciudadanos.

Espero que sin tardar, se organice una horda cívica para destruir las potenciales placas erigidas en honor del sacerdote barbastrense ignominioso. En el caso de que los adocenados miembros de los partidos laicistas con representación (CHA e IU) no tomen cartas en el asunto, lideraré desde Zaragózame una iniciativa popular para la eliminación de esos carteles. Seguiremos informando.

Mientras, destacar la magnífica serie de artículos sobre el cambio de nombre de las calles de zaragoza que está siendo recopilada en esta página de El Periódico de Aragón:

Las 43 nuevas calles de Zaragoza

(Otra buena idea nos la da -en la imagen que encabeza este texto- Francisco Ibáñez, que publicó en 1970 su versión de una inauguración de placa del callejero, en la serie “Pepe Gotera y otilio, chapuzas a domicilio”).

Monumentos zaragozanos

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¿Dónde está este carrete rojo gigante? Muy fácil: véanse las cuatro fotos siguientes de monumentos inmortales zaragozanos. Además del carrete, protagonizan la serie unos cuantos kilos de basura, una torre de carteles anunciadores y unos postes de Coca-Cola.

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Perdón: quería decir la torre suroeste de la basílica del Pilar, la iglesia de San Juan de los Panetes, el torreón de la Zuda y las murallas romanas.

¿Juan Alberto Belloch es un mamarracho?

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Mamarracho, según la primera acepción de la RAE, es “Persona o cosa defectuosa, ridícula o extravagante”. Atendiendo a las últimas declaraciones del actual alcalde de Zaragoza, podemos llegar a preguntarnos si Juan Alberto Belloch es un mamarracho. La respuesta está en el aire. Las declaraciones, recogidas por la agencia EFE, son éstas:

El alcalde ha informado de que la ciudad tiene una calle dedicada a Carlos Marx y “no hay ningún antimarxista culto que se oponga a eso”, porque independientemente de cuáles sean sus ideas, que “han provocado verdaderas catástrofes en la humanidad, es evidente que es un hombre importante”.

Todo ello a raíz de la decisión de José Joaquín Sancho Dronda, destacado miembro local del Opus Dei, de poner el nombre de San Josemaría Escrivá de Balaguer, franquista fundador de esa secta, a una calle dedicada ahora a un militar golpista… para cumplir el mandato de la Ley de Memoria Histórica que obliga a eliminar los nombres franquistas de las calles*.

Desconozco las grandes catástrofes en la humanidad provocadas por el inspirador del partido en el que milita Belloch. Sí sé cuáles son las que sigue generando el Opus Dei: el mantenimiento del carácter de borregos de miles de seres humanos, que ponen sus bienes en manos de manipuladores inicuos amparados por creencias medievales para constituir una casta parásita.

* Aragón Digital anuncia el 15 de febrero que la calle del fundador del Opus será de nueva creación. Una vez inaugurada, habrá que cambiarle el nombre para adaptarla a la ley…

Paseo de Colón

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En el barrio de Torrero de Zaragoza se encuentra el paseo de Colón, una parte del tramo urbano del Canal Imperial de Aragón. Vamos a hacer un recorrido por algunas de sus edificaciones.

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Partiendo de la intersección con el paseo de Mariano Renovales, podemos acompañar el curso del Canal junto al muro rojizo que separa el paseo de Colón de los edificios de la calle Cejador Frauca. Inmediatamente, nos encontramos con la fachada de la antigua fábrica de harinas “La Imperial de Aragón”.

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Después podemos ver la trasera del edificio del RTVE en Aragón (paseo de Ruiseñores, 57), un chalet racionalista pintado de verde. Junto a él, el moderno batimento chapado en dorado que alberga las antenas.

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Luego se vislumbran las chimeneas interminables de unos adosados ocultos tras la verja, con acceso igualmente desde el paseo de Ruiseñores.

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El hospital San Juan de Dios muestra su ecléctica arquitectura, flanqueado por dos torreones de chapitel marinero.

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Coqueto y aislado, el pequeño edificio de la Almenara de Santa Engracia se levanta junto al colegio de San Antonio. Era la puerta de paso de una de las acequias del Canal.

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El Centro de Salud Canal Imperial, de reciente construcción, presta servicio a esta zona del barrio de Torrero.

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Un gran edificio amarillo le sigue, ya en el número 2 del paseo: la residencia geriátrica asistida “La Inmaculada”, de la obra social de la CAI.

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Y por fin, ya en el chaflán con el paseo de Cuéllar, la sede de ZTV, canal de televisión propiedad de Heraldo de Aragón, que fue el cine Torrero. En menos de 500 metros, una variada gama de curiosos edificios. A ver quién da más.

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La playa de los Ángeles

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Hace un tiempo Mariano Gistaín comentaba que había un lugar en Zaragoza llamado “playa de los Ángeles” y se preguntaba por el origen de esta denominación tan evocadora.

Como no he encontrado datos disponibles, aventuro que puede tratarse de la corte que acompañó a la Virgen del Pilar cuando trajo la columna a Zaragoza en el año 40, según la leyenda. Estos ángeles despertaron a Santiago cantando: “Ave María, gratia plena”.

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A mediados de 2007, comenzaron las obras para transformar ese entorno, cerrando el entrañable chiringuito que se levantaba en la zona. El consorcio Expo sacó a concurso seis quioscos nuevos para todo el parque lineal del Ebro; uno de ellos, denominado Playa de los Ángeles, sustituye a éste.

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Después del cambio estético formalizado en 2008 en las riberas del Ebro a su paso por la ciudad, la playa de los Ángeles es una parte del largo camino fuvial urbanizado de la margen derecha, a la altura del barrio de la Almozara, entre la pasarela del Voluntariado y el puente de la Almozara, con denominación genérica de “parque de la Química”. Justo enfrente de la Avenida de Ranillas en la otra orilla, con su parque del Buen Humor. No confundir con la nueva playa fluvial del parque del Agua Luis Buñuel.

Uno de los cuadros del pintor José Luis Cano reproducía esta playa en 2004:

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Allí se dan cita el viento y la arena. Él la peina y la despeina. Cuando el río crece, la playa desaparece. Hay personas que desaparecen juntas al ritmo de sus respiraciones aceleradas, como una playa de ángeles sepultada por la crecida.

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Esta foto de la playa oculta es de “Castillo 2008″, del foro Skyscrapercity. Gistaín hizo un vídeo.